CANCIONES DE SIRENAS Y PIRATAS (IV)


Los instantes siguientes fueron muy emotivos. Mis hombres parecieron encontrar respuesta a lo acontecido aquella noche en la tormenta. Y, finalmente, creyeron lo que nunca habían pensado poder creer. Aquellas malvadas criaturas marinas les habían salvado de ser ahogados en aquella descomunal tempestad. Aquellas voces angelicales guiaron sus pasos hacia la salvación e insuflaron vida en ellos, colocándoles cuidadosamente en la orilla del mar.